Autora: Ximena Solis
En medio del periodo extraordinario de sesiones en San Lázaro, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó este martes 24 de junio, con 349 votos a favor, el dictamen en lo general que expide la nueva Ley de la Guardia Nacional (GN). La propuesta fue impulsada por Morena, PT y PVEM, mientras que el PAN, PRI y Movimiento Ciudadano votaron en contra, denunciando un riesgo de militarización de la institución .
¿Qué implica la reforma? La nueva ley establece que la GN será una fuerza de seguridad pública de carácter civil, pero adscrita administrativa y operativamente a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), encargada de su formación, ascensos y protocolos de inteligencia. Se elimina el mando civil directo, aunque se mantiene que la estrategia de seguridad la elabore la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, bajo supervisión civil .
Puntos más polémicos
- Los elementos de la GN podrán pedir licencia para contender por cargos de elección popular, tal como sucede con las Fuerzas Armadas, lo que ha sido criticado como una puerta para militarizar la política .
- También se autorizan operativos encubiertos, intervención de comunicaciones y creación de un sistema nacional de inteligencia que genera preocupación sobre posibles violaciones a la privacidad y derechos ciudadanos.
Oposición alerta: Diputados del PAN acusaron que la medida representa un control excesivo bajo un mando militar, temiendo que la GN termine “espía, disciplinaria y sin contrapesos” . PRI y MC reclamaron falta de controles efectivos y riesgo de normalizar una seguridad militarizada.
Respuesta oficial: Desde Morena y el gobierno, se argumenta que se respeta la Constitución y el carácter civil, “la presidenta es el mando civil”, según diputados y la propia Claudia Sheinbaum. Se destacó la experiencia castrense como garantía de profesionalización, y se asegura que la protección ciudadana estará por encima de intereses militares.
Agenda pendiente: Luego del aval en lo general, la discusión avanza hacia reservas específicas para afinar puntos no aprobados, entre ellos los relacionados a operativos encubiertos, espionaje, licencias y transferencia de personal entre GN y Sedena.
